jeudi 8 février 2018

Resolución Política del 8º Pleno del Comité Central del PCV

PARTIDO COMUNISTA DE VENEZUELA
VIII Pleno del Comité Central

RESOLUCIÓN POLÍTICA
Propuestas del PCV para una salida revolucionaria a la crisis del capitalismo dependiente y rentista de Venezuela

El VIII Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela (PCV), reunido en Caracas el 30 de enero de 2018, con presencia de los Secretarios Políticos regionales del PCV y la Comisión Ejecutiva Nacional de la Juventud Comunista (JCV), evaluó la dinámica y compleja coyuntura nacional e internacional, así como el desarrollo del amplio proceso de discusión colectiva que abrió el VII Pleno del CC (19 de diciembre de 2017) con miras a la realización de la XIV Conferencia Nacional del PCV, especialmente enmarcado en el documento base de discusión: «El cuadro socioeconómico y político de la actual crisis capitalista en Venezuela. La salida revolucionaria y las tareas del PCV», que incluye los elementos definitorios para la escogencia de la candidatura del PCV a la Presidencia de la República.
En los últimos años se ha agudizado la crisis del agotado modelo de acumulación capitalista dependiente y rentista de Venezuela, generando un creciente empobrecimiento en las condiciones de vida y trabajo de las masas populares y trabajadoras de la ciudad y el campo; poniendo en evidencia que los proyectos progresistas-reformistas que se han dado en Venezuela y otros países de Latinoamérica desde principios de este siglo, al no estar dirigidos por organizaciones genuinamente revolucionarias, carecen del contenido de clase necesario para –más allá de medidas sociales asistencialistas– plantearse extirpar de raíz el sistema capitalista, proponerse que la clase obrera y el pueblo trabajador vanguardicen los procesos de cambio hasta conquistar el poder e iniciar, sobre las bases científicas del marxismo-leninismo, la construcción del socialismo.
Ante la crisis del capitalismo dependiente y rentista venezolano, mientras las masas trabajadoras sufren la acelerada pérdida de la capacidad adquisitiva de sus exiguos ingresos –con un criminal y desbocado aumento en los precios de todos los bienes y servicios– y la bonificación de su salario –con graves perjuicios para el futuro de las familias y abaratando el despido en entidades públicas y privadas–, la banca continúa con manos libres para la especulación financiera y cambiaria en detrimento de la producción interna; los monopolios de la alimentación incrementan su dominio de la estructura de distribución y comercialización; los sectores comerciales y empresariales promueven el bachaquerismo sin controles efectivos de la Sundde; la burguesía comercial-importadora obtiene ganancias milmillonarias con el dólar preferencial para alimentos y medicinas; se deterioran instalaciones industriales y agrícolas, o no se les proveen los insumos oportunamente, para justificar su paralización y posterior liquidación o privatización.
El cada vez más restringido acceso a la alimentación, a la atención médica de calidad y a las medicinas, producto de la corrupción privada y pública, del bloqueo imperialista, de la ineficiencia estatal y de la improductividad nacional, está afectando gravemente a la población. La inestabilidad de la economía y la pérdida de confianza en el futuro del país, promueven el flujo constante de migración juvenil profesionalizada, la fuga de cerebros y la pérdida de fuerza de trabajo, lo cual afecta las perspectivas del desarrollo nacional.
El gobierno nacional, a pesar de múltiples anuncios y reiteradas promesas, no ha concebido y, mucho menos, ejecutado políticas o planes que signifiquen una salida revolucionaria a la crisis capitalista venezolana, es decir, en favor de los intereses del pueblo, limitándose a gestionar la crisis sin afectar el dominio del capital.
La Asamblea Nacional Constituyente (ANC) avanza en forma acelerada a su deslegitimación, debido a que las expectativas positivas que una amplia franja de la población se había hecho con la elección de la ANC (30 de julio de 2017) –y que se expresaron en contundentes apoyos populares a candidaturas del partido de gobierno en las elecciones de Gobernaciones (15 de octubre) y Alcaldías (10 de diciembre)­–, se han venido diluyendo en el tiempo en la misma medida que las respuestas que las masas esperaban a problemas concretos no se han hecho efectivas e incluso se aprueban leyes con las que se lesiona la soberanía y se privilegia al capital transnacional, como la de «inversión extranjera productiva». Esta situación se ha visto agravada por voceros de la ANC, que responden los reclamos populares con posturas altisonantes y arrogantes.
Mientras tanto, se construyen acuerdos con factores de la burguesía, tanto con los grandes grupos económicos (mediante el Consejo Nacional de Economía Productiva, los motores de la «Agenda económica bolivariana» o los precios concertados), como con los sectores políticos en la mesa de diálogo de República Dominicana –ya conocidos como «Pacto de Santo Domingo»–. Al tiempo que, de manera simultánea, avanza la agresiva e injerencista política del imperialismo estadounidense y europeo, especialmente a través de los gobiernos de Trump y de Santos. Evidenciándose que «diálogo, negociación y presión» es la fórmula que aplica la derecha internacional, la cual actúa en interés del gran capital monopólico transnacional.
El desarrollo de la lucha de clases por el poder político en Venezuela permite prever diversos escenarios, contextualizados por la profundización de la crisis del sistema capitalista y agudas confrontaciones interimperialistas, de exacerbación de la sostenida agresión internacional de la derecha mundial contra Venezuela y su gobierno, de agravamiento de las condiciones de vida del pueblo venezolano y aumento progresivo de la violencia social.
Con este marco político y socioeconómico, el VIII Pleno del CC –en el desarrollo de la política de «Acumulación de fuerzas revolucionarias obrero-campesinas, comuneras y populares», definida por nuestro XV Congreso (junio de 2017)–, estableció que, en el objetivo de construir una amplia alianza antiimperialista y antifascista, debemos trabajar por una candidatura unitaria que exprese un programa consecuentemente antiimperialista, antioligárquico, antimonopólico, democrático y popular, caracterizado por el control obrero-popular del capital, de la producción, la distribución y el consumo, nacionalizando el sector financiero y bancario, los monopolios industriales, agroindustriales y de la comercialización, las importaciones y exportaciones, con un plan de desarrollo nacional, soberano y productivo; encarcelando y confiscando bienes a corruptos y mafiosos de la oposición o el gobierno, civiles o militares.
En dependencia de la fecha que finalmente establezca el CNE para las elecciones presidenciales, el Buró Político fijará la fecha de realización de nuestra XIV Conferencia Nacional, que es la instancia estatutaria para la escogencia de la candidatura del PCV a la Presidencia de la República; por lo que el VIII Pleno del CC autorizó al Buró Político para continuar analizando, explorando y reuniéndose con las y los posibles candidatos del bloque de fuerzas patrióticas y revolucionarias.

VIII Pleno del Comité Central del Partido Comunista de Venezuela – PCV
Caracas, 30 de enero de 2018.




mercredi 7 février 2018

La Batalla de Stalingrado.
La batalla de Stalingrado fue un enfrentamiento bélico entre el Ejército Rojo de la Unión Soviética y la Wehrmacht de la Alemania nazi y sus aliados del Eje por el control de la ciudad soviética de Stalingrado, entre el 23 de agosto de 1942 y el 2 de febrero de 1943.
La batalla se desarrolló en el transcurso de la invasión alemana de la Unión Soviética, en el marco de la Segunda Guerra Mundial.
Con bajas estimadas en más de dos millones de personas entre soldados de ambos bandos y civiles soviéticos, la batalla de Stalingrado es considerada la más sangrienta de la historia de la humanidad. La grave derrota de la Alemania nazi y sus aliados en esta ciudad significó un punto clave y de severa inflexión en los resultados finales de la guerra, y representa el principio del fin del nazismo en Europa, ​pués la Wehrmacht nunca recuperaría su fuerza anterior, ni obtendría más victorias estratégicas en el Frente Oriental.
La derrota alemana en Stalingrado confirmó lo que muchos expertos militares sospechaban: las fuerzas alemanas no eran lo suficientemente poderosas en logística de abastecimiento como para mantener una ofensiva en un frente que se extendía desde el mar Negro hasta el océano Ártico. Esto se confirmaría poco después en el nuevo revés que Alemania sufriría en la batalla de Kursk.
El fracaso militar convenció a muchos oficiales de que Hitler estaba llevando a Alemania al desastre.
​La ciudad de Stalingrado recibiría el título de Ciudad Heroica.

“Es perverso decir que no hay que aprender las cosas de memoria”

El filósofo y pedagogo José Antonio Marina cuestiona las nuevas metodologías surgidas de la innovación educativa y defiende algunos valores de la escuela tradicional

José Antonio Marina en las instalaciones de Media Lab Prado.
José Antonio Marina en las instalaciones de Media Lab Prado.
El filósofo José Antonio Marina está del lado de la innovación educativa. Defiende que para sobrevivir en el mundo laboral es obligatorio aprender y reciclarse durante toda la vida, que las facultades de Educación se han quedado atascadas por miedo al cambio o que los avances de la neurociencia pueden marcar el camino de la renovación pedagógica. Sin embargo, hay un punto con el que no comulga: el destierro de la memorización dentro de las nuevas metodologías. Sin memoria no hay aprendizaje, sostiene Marina.

En su último libro El bosque pedagógico y cómo salir de él (Ariel), Marina, autor del Libro Blanco de la Profesión Docente por encargo del Ministerio de Educación, cuestiona algunos de los mensajes difundidos por los gurús internacionales de la innovación educativa. ¿Realmente hay que dejar a los niños que escojan lo que quieren aprender en función de su motivación? ¿Es ese el motor de la creatividad?
Marina, firme defensor de la implicación de las familias en la educación de los niños y fundador de la Universidad de Padres, un centro de investigación en crianza y una escuela online, sostiene que hay que recuperar el sentido del deber y la obligación como recurso pedagógico. 

Pregunta. En los últimos años se está propagando la idea de que formarse durante toda la vida y aprender nuevas profesiones es positivo para el ser humano. ¿Cree que es el único modo de supervivencia ante la precariedad laboral?
Respuesta. La educación para toda la vida es imprescindible. Estamos sometidos a la ley del aprendizaje que dice que para sobrevivir toda persona o institución necesita aprender a la misma velocidad a la que cambia el entorno. Si quiere progresar, debe hacerlo a mayor velocidad. Cuando los ambientes laborales eran muy estables, los sistemas de aprendizaje podían ser lentos. Por ejemplo, la técnica de un herrero servía para él y para la vida de sus hijos. Hoy el entorno es sumamente veloz y si no lo sigues, quedas marginado. 
P. Por un lado, la nueva educación tiene como objetivo enseñar a los niños a trabajar en equipo y va en contra del individualismo y la competitividad. Pero al terminar la Universidad, el panorama es desolador y la búsqueda de empleo es un acto solitario y desesperante. ¿No es una contradicción?
R. Como dice [Noam] Chomsky, dar la libertad sin dar la oportunidad es un regalo envenenado. A los mensajes  tú puedes, conviértete en tu propio empresario, en trabajador autónomo, tú puedes diseñar tú vida... les falta otra parte. ¿Cómo lo hago? Arréglatelas como puedas, te quedas abandonado. Lo primero que le diría a un joven es que va a tener que estar aprendiendo toda su vida para tener un empleo. El pacto social entre generaciones se ha roto y ya no hay seguridad laboral.
P. En su libro advierte del peligro de que las grandes empresas tecnológicas (Google, IBM o Apple) asuman el liderazgo educativo si los profesionales de la educación no se ponen las pilas.
R. Como es para toda la vida, se está creando la industria educativa. En el año 2015, la educación movió 4,3 billones de dólares, casi cuatro veces el PIB español. Desde el campo editorial, Pearson vendió su participación en The Economist y Financial Times para dedicarlo todo a educación. También se están quedando con sistemas de evaluación como los de PISA. Históricamente todo el mundo ha querido mangonear a través de la educación: las religiones, los sistemas políticos... No creo que haya una conspiración educativa, sino un negocio educativo. Estas compañías no quieren introducir una ideología determinada, sino ganar dinero. Los docentes debemos ser la conciencia crítica educativa de la sociedad y para eso necesitamos ser una profesión de élite. 
“Es perverso decir que no hay que aprender las cosas de memoria”
P. Ken Robinson hizo temblar la educación tradicional al afirmar que la escuela mata la creatividad. Las nuevas corrientes afirman que los niños pierden su deseo de aprender por las rutinas repetitivas  del colegio y la excesiva evaluación. 
R. La psicología nos ha jugado una mala pasada con su teoría de la motivación. Pensar que al niño que no está motivado no hay que exigirle nada es un error. Tenemos que enseñarles que habrá cosas que tengan que hacer por obligación sin sentir ninguna motivación. Los gurús son gente muy lista que utiliza conceptos de la autoayuda. Es difícil vender el mensaje de que algo cuesta mucho trabajo. La educación va sobre ayudar a adquirir hábitos, que no siempre son de nuestro agrado. Sobre la idea de que hay que dejar a los niños elegir y no coaccionar su libertad, es importante decir que todos nacemos absolutamente dependientes y el proceso educativo consiste en fomentar la capacidad del niño de tomar decisiones, pero eso no se puede hacer al principio. Los niños aprenden a ejercer su autonomía obedeciendo las órdenes que les dan sus educadores. A los cinco años se produce un salto increíble en el que empiezan a darse órdenes a sí mismos. La autonomía llega con la obediencia.
P. ¿Qué debe hacer un docente para no sentirse perdido frente al aluvión de nuevas metodologías de enseñanza?
R. Es clave la figura del estratega educativo, que con una visión general decide qué táctica utilizar en cada caso. El problema es que la mayoría de profesores no conocen las nuevas técnicas. 
P. ¿Está fallando la formación del profesorado?
R. Soy muy crítico con las facultades de Educación. Se han quedado atascadas porque no son conscientes del papel que juega hoy la educación. Hay que tomar decisiones muy radicales. ¿Quién puede decidir lo que queremos transmitir a nuestros alumnos? Los científicos no, porque solo dominan su campo de conocimiento; los políticos tampoco porque no nos fiamos de ellos; los sacerdotes saben de sus religiones y los empresarios van a buscar su propio beneficio. Deberían ser las facultades de pedagogía.
P. Precisamente ahora hay un debate sobre si el cambio deberían dirigirlo los pedagogos o los neurocientíficos con sus avances sobre el funcionamiento del cerebro. 
R. Llevo estudiando neurología desde hace 30 años y puedo afirmar que no está en condiciones de ofrecernos propuestas concretas, pero sí muchas pistas. Necesitamos un puente entre ambos campos, alguien que domine los dos lenguajes. La neurología nos ha dicho, por ejemplo, que hay una segunda edad de oro del aprendizaje, en la que el cerebro vuelve a rediseñarse neurológicamente entre los 13 y los 18 años. También nos dice que los órganos neuronales que se encargan de la toma de decisiones y del comportamiento responsable, los lóbulos frontales, no maduran hasta los 22 o 23 años. Entonces, ¿debemos exigir responsabilidad a un adolescente? Otra de las evidencias señala que las estructuras neuronales maduran con el ejercicio, entonces sabemos que hay que entrenar esa capacidad cuanto antes y no esperar a que el estudiante llegue a la veintena. 
P. En su libro reivindica el papel de la memoria en la educación. ¿No cree que memorizar y vomitar la información en los exámenes es poco efectivo?
R. No hay nada más perverso para la educación que decir que no hay que aprender las cosas de memoria. Es el órgano del aprendizaje. Eso sí, hay que aprender fórmulas que no se basen en la repetición. Crear depende de la memoria y tienes que aprender hábitos creativos. Si no, ¿cómo se te van a ocurrir las cosas? Para tener mucha imaginación, hay que tener muy buena memoria. En este punto la neurología nos está diciendo por dónde ir y es muy importante el descubrimiento de la llamada memoria de trabajo, que nos enseña cómo construirla y manejarla. 
P. ¿Cuál tiene que ser el principal reto de la escuela a corto plazo?
R. Destacaría tres. Bajar la tasa de abandono escolar, paliar las diferencias socioeconómicas entre los alumnos fomentando la educación de cero a tres años y atender a los alumnos con necesidades especiales: con dificultades de aprendizaje, altas capacidades o problemas psicológicos. Otro drama es la figura del director de centro. En España se tiene la idea equivocada de que cualquiera puede ser un buen director. Hace falta formación específica; mandar y organizar es complicado. Habría que crear un MIR para directores. En Inglaterra o Estados Unidos hay libros dedicados al rol del director de escuela, a proyectos concretos que han transformado colegios. Aquí [en España] este tema levanta ampollas, sienta mal a los docentes y a los sindicatos porque consideran que conlleva introducir clases dentro del profesorado y que no es democrático. Se trata de ver si es eficaz o no. Los equipos directivos pueden modificar los programas académicos, o crear sus propios proyectos. El éxito, en parte, depende de ellos. En Inglaterra hay colegios públicos que cambian su horario cada dos semanas para ajustarlo a las necesidades de los alumnos, que pueden necesitar más horas de matemáticas o de lengua. Eso es innovación.
P. El éxito es muy relativo. Hoy se mide en función de los resultados obtenidos en PISA. En su libro habla de los peligros de obsesionarse con las pruebas estandarizadas.
R. Se habla mucho de innovación en la escuela, sin embargo, se está produciendo una uniformidad en todos los países. Lo único que les interesa a los gobiernos es cómo aparecen en PISA y en función de eso organizan sus sistemas educativos. A los educadores no nos sirve PISA porque no nos muestra lo que hay que hacer. No evalúa el progreso del alumno. Un estudiante que empieza el curso con un uno y acaba con un cuatro ha progresado más que el que pasa de un ocho a un nueve. Pero para PISA, ese primer estudiante sigue siendo un suspenso. En el momento en que evaluemos el progreso sabremos si estamos sacando lo mejor de los alumnos y si lo hacemos bien o mal en el aula. 

Gobierno y oposición concretan un acuerdo: "Buena noticia para Venezuela, mala noticia para Trump"

Publicado: 6 feb 2018 21:31 GMT | Última actualización: 7 feb 2018 04:01 GMT
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Jorge Rodríguez, representante del gobierno venezolano en las negociaciones con fuerzas opositoras, informó que ambos bandos están listos para suscribir un convenio de convivencia.
Expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero junto al presidente dominicano, Danilo Medina y su canciller, Miguel Vargas, en Santo Domingo, República Dominicana, el 30 de enero de 2018.
Ricardo Rojas / Reuters
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El jefe de la delegación del gobierno venezolano para el diálogo, Jorge Rodríguez, afirmó la tarde de este martes que se logró llegar a  un acuerdo con la oposición venezolana y que ambas partes están listos para suscribirlo.
Esta declaración la hizo a su llegada a la sede de la cancillería de República Dominicana, donde desde septiembre del año pasado se lleva a cabo el proceso de conversaciones entre el gobierno y la coalición opositora.
Rodríguez informó que la noche del pasado lunes se concretó un acuerdo, que los representantes de ambos bandos suscribirían este martes en Santo Domingo, y que se pospuso para el miércoles a las 10:30 de la mañana, según declaraciones del presidente dominicano, Danilo Medina.
El también ministro de Comunicación no dio más detalles. "Lo único que podemos adelantar", dijo, es que se preestableció una fecha tentativa para las elecciones presidenciales, que según la Asamblea Constituyente deben celebrarse antes del 30 de abril de este año.
Tras ese anuncio, sin embargo, la Mesa de la Unidad (MUD), coalición de partidos opositores, publicó en su cuenta de Twitter que no había ningún acuerdo con el Gobierno.

Buenas y malas noticias

El jefe de la delegación gubernamental calificó el convenio alcanzado como una "buena noticia" para su país y una "mala noticia" para la administración de Donald Trump, presidente de EE.UU, quien ha impuesto a Venezuela sanciones financieras que Caracas cataloga como un "bloqueo económico".
Rodríguez hizo referencia al recorrido que por América Latina lleva a cabo el jefe del Departamento de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, para tratar el tema de la "crisis venezolana" y asomar un posible embargo petrolero contra ese país suramericano. "Mala noticia para la gira injerencista y guerrerista del secretario de Estado de EEUU", dijo.
El representante de las autoridades venezolanas consideró que el acuerdo al que llegaron ambas partes tampoco será bien recibido por el Grupo de Lima, conformado por 12 cancilleres surgidos del seno de la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha instado a la oposición a abandonar el proceso de diálogo y ha rechazado el anuncio de adelanto de las elecciones presidenciales en el país suramericano.
De igual manera, estimó que la conclusión de las negociaciones será una "mala noticia" para los presidentes de Colombia y España.
El mandatario colombiano Juan Manuel Santos manifestó el pasado 24 de enero, durante su participación en el Foro de Davos, en Suiza, que "nadie va a reconocer el resultado de unas elecciones en Venezuela".
Por su parte, el presidente español, Mariano Rajoy, aseveró que las sanciones impuestas por la Unión Europea contra los máximos representantes de los poderes públicos venezolanos eran "muy merecidas".